
No quería compartir esto. Como sabéis, intentamos no compartir malas noticias. Pero no es el primer fallecimiento que nos toca de cerca y es importante para que veáis que realmente en Uganda el riesgo de mortalidad entre los más pequeños es mucho más elevado de lo que estamos acostumbrados.
En esta ocasión, y debido a un accidente doméstico, falleció un pequeño de dos años, de la comunidad donde nos encontramos con los niños de Solomon.
Su hermano, Kasule, es uno de los niños que ahora se ha sumado a los niños de Solomon y ya lo tenemos entre nosotros.
Esta situación, y por eso también os lo explico, supone algunos gastos extras para nosotros. Por un lado, se tuvo que pagar el «mabugo» o contribución económica como seña de condolencia y apoyo, y al mismo tiempo, contribuye a aliviar a la familia afectada de la carga económica del duelo.
Por otro lado, Kasule llegó a Solomon sin nada, solo pantalones cortos, y le hemos comprado unos zapatos y algo de ropa.
Gracias por vuestra ayuda







